El 94 por ciento de las carpetas de investigación que la Fiscalía General del Estado de Morelos abrió durante el semestre reportado ante el Congreso local no alcanzó la etapa de judicialización. La cifra quedó asentada el 28 de mayo de 2026, durante la comparecencia del fiscal general Fernando Blumenkron Escobar ante la LVI Legislatura, en cumplimiento del artículo 79 B de la Constitución estatal.
El dato morelense se lee ahora contra el Censo Nacional de Procuración de Justicia Federal y Estatal 2026, que el INEGI publicó el 1 de octubre de 2026. Las fiscalías del país cerraron 2025 con 2 millones 916 mil 624 procedimientos pendientes, 10.4 por ciento más que un año antes, pese a que ejercieron 1.7 por ciento más recursos reales y abrieron menos investigaciones, según La Razón. La Crónica de Morelos documentó primero el cruce entre el rezago estatal y el informe semestral del fiscal.
Durante la comparecencia, la diputada Tania Valentina Rodríguez Ruiz preguntó al fiscal: «¿Qué estrategias específicas se están implementando para resarcir este rezago y lograr que un mayor número de denuncias lleguen a los tribunales y obtengan justicia?» La legisladora aludió a 20 mil 471 carpetas por depurar. El informe de la Fiscalía ofreció un contraste: de mil 492 carpetas con detenidos en las fiscalías regionales Metropolitana, Oriente y Sur Poniente, mil 108, cerca de 74 por ciento, fueron judicializadas.
El censo del INEGI ubica el problema en el conjunto del país. Seis de cada diez carpetas abiertas por fiscalías estatales en 2025 no tenían una persona imputada registrada, y solo 15.2 por ciento de las determinaciones concluyó con el ejercicio de la acción penal. Las fiscalías estatales concentraron 98.9 por ciento del rezago nacional.
El informe del fiscal volverá al Congreso de Morelos para la glosa legislativa, donde las y los diputados revisan las respuestas pendientes sobre extorsión, desapariciones y feminicidios. Los tabulados del censo, con desglose por entidad, están disponibles en el portal del INEGI.
Esta nota fue redactada con asistencia de inteligencia artificial a partir de fuentes locales verificadas y revisada por un editor humano antes de publicarse.